jueves, 19 de marzo de 2009

Obituario de Eloy Caloca Lafont e inminente regreso

Se nos fue Eloy Caloca Lafont, el soñador, el poco entrañable. Se nos fue porque decidió flagelarse, darle matarile a su completa desfachatez, a su obediencia nocturna. Se fue y se fue bien, quemando toda su primer obra, la más pueril y distante. Esa obra que en su noventa y nueve porciento, hablaba sobre un sueño lejano que gusta de querer a ratos, que tenía nombre de mujer y a la que dedicó mil poemas. Una obra que ahora yace en el recuerdo. Y es que, tarde o temprano hay que evolucionar, por selección natural, revolución científica a manera de traspole paradigmático o simple capricho, cambiar, como dicen los libros motivacionales, cambiar, como dice la estulticia, cambiar, como decía el profeta postmoderno de la democracia, de botas y panismo, cambiar, como lo digo, cambiar, cambia los cambios. Y me emociona recibirlos con una bata muy nueva, con este bonito corpus renovado, deshecho de tapujos, censuras, opiniones, grilletes o críticas de corte político-moral tan tajantes...me es tan grato. Me es grato, hipócritas, lectores, prójimos, hermanos, me es tan grato. Porque es nuestro nuevo espacio, nuestra complicidad tan nuestra. Una revistilla elocuente que es muy mía, una covacha arbitraria, arbitrariamente mía, en donde pretendo legarles un legajo, un gajo de poemas, de cuentitos, de ensayos falsos, de literatura. Porque este es mi blog de literatura, tengo otro de ensayos, pero éste será de literatura. Sólo literatura. Ficciones. F(r)icciones.
Y así renací, porque me sentía eunuco, cercenado, como un poemita que corre de una tijera que le descabeza, que le deja el "Muerte sin...", el "Piedra de...", el "Nocturno a...", un poemilla que castrador se vislumbra infeliz, se sabe ultrajado...así me sentía, mejor volver, es mejor volver, y volver y volver y volver...
Ni modo, se necesitaba mucho más para acabar con mi "voz quemadura"
Ni modo, la ira de los recuerdos y el obturador-mouse que finalizó el pasado, no acalló mis ganas de seguir posteando, posteando hasta la eternidad
Ni modo, porque no hay modo de volverse bueno sin escribir y sin ser leído
Ni modo, porque como dijo Octavio Paz (y Terminator también, en algun momento)...

Estamos de vuelta

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