al estruendo de los vidrios más opacos.
Esmerilados ruines, palpándonos insumisos,
al fondo de la zona arquitectónica en gritería,
y al otro fondo, el corredor, la niña, el paso
desnivel, cubren la yunta en llamas,
lográndola ventana.
Opacados estamos, pequeña, o nos opacamos,
al fulgor de los tirantes grisácesos,
guiñapos de mis viejos pensamientos,
títeres de tus pensares más nuevos,
y figurines de mónadas anteriores.
Hoy,
no somos más que afiches en otra
historiorafía que se deslava.
Hoy,
cubiertos de un aura de protesta que huele a viejo,
a esmog, a rosa con negro, a un amarillo desteñido;
nos limitamos a integrar el ciclo antiguo.
Hoy suturamos el fondo de otra fotografía
(también, en blanco y negro),
a manera de memorial,
mientras los edificios susurran los surcos de nuestras sombras,
y sólo charlamos, ya no de mítines, ni del país extraño,
ni de la Marcha del Silencio,
ni de la Isaac Ochoterrena,
ni del viejo maestro, ni de la joven maestra,
que un día nos enamoraron.
Platicamos del elotero y los columpios, del automóvil modificado,
del viejo Edgardo y los torrentes de la vida,
del sol y de su origen de sol, a las seis de la tarde.
Y recargada soñándote más vieja, un click del obturador,
gustó de hacerte frente.
¡Oh, pequeña prisionera del Valle de México!
Disípate ahora,
de mis viejos pensamientos.
Sólo desaparece otro momento,
para empeñarme en siempre recordarte.
para empeñarme en siempre recordarte.
En otra tarde, como éstas, hecha polvo
de tanto recordar aquellas tardes,
de no alcanzar el paso del sesentayocho a las espaldas,
de la vida por delante,
del sueño a cuestas y el ensueño a un lado.
Buscaré ese otro perfil que nos adorne
la encantadora silueta que a veces miro, tan pequeña,
pasar por nuestras fotografías,
de aquella tarde,
de tanto recordar aquellas tardes,
de no alcanzar el paso del sesentayocho a las espaldas,
de la vida por delante,
del sueño a cuestas y el ensueño a un lado.
Buscaré ese otro perfil que nos adorne
la encantadora silueta que a veces miro, tan pequeña,
pasar por nuestras fotografías,
de aquella tarde,
en Tlatelolco.


