sábado, 9 de mayo de 2009

Pesquisa

Su hermano es autista.
Tiene una hermana pequeña, y sus padres nunca están,
y su papá le grita a la madre (como si fuese a golpearla).
Ella es la mujer de la casa.
Hoy recibió una llamada amenazante,
"o nos das dinero o te mato", una cosa así, me contó todo.
Hoy me llevó a su casa.
Vi a su hermano autista, desnudo; corría,
y ella lo perseguía pensando, arreglando mil cosas,
teniendo apenas el tiempo, para sentirse apenada conmigo;
y yo, tratando de ayudarla, pero sin llegar a nada, sirviendo de nada.
Tres segundos de calma, la hermana pequeña ya requiere algo,
cuatro minutos después, el hermano hace ruidos,
y corre hacia mí.
Ella lo regaña en coreano,
y me ayuda a hacer la tarea.
Ella se ve fuerte en su casa,
luego vamos a la plaza, ella va al baño.
Yo la sigo sin que ella se dé cuenta,
y sólo escucho cómo llora:
llora como una niña, como una niña pequeña, tan pequeña que llora...
no es fuerte ni poderosa ni sabia ni lo soporta
sólo llora.
Y cuando le pregunto si está bien,
ella me dice que sí,
y yo le respondo no mames, que mírate, que estás mal.
Ven, sal.
Llórame encima.
Y se derrumba toda ella, se derrumba
con sus dolores, broncas, amores y sentimientos.
Sobre mí, y yo me hago la fuerte, pero en el fondo
me siento rara.
No sé. Me siento rara.

1 comentario:

  1. mmmmmmmmmmmmmmm!!! en femenino, interesante.

    eso es una amiga??
    ha es bueno.

    ResponderEliminar