Para Yuliana Rodríguez
Señor,Ten siempre presente, por encima de mis suplicios
y olvidando el Apocalipsis que en puerta mantienes,
a nuestra prima belleza, la piel del alba, sonrisa etérea
la que sabes -bien Te conozco-, perfecciona el devenir de mis palabras.]
A esa muchacha, muy delgada, rostro favorito de Lancome,
ángel que vino a llamarse en vida, Anne (Jacqueline) Hathaway
que es su nombre verdadero, o puede que no lo sea, porque puede en la libreta]
de tapas azules, en la que garabateas órdenes mistéricas, puede ahí,
llamarse todo, llamarse hermosa, llamarse eterna, llamarse tuya.
Homónima de la esposa, mujer de menos, que tuvo Shakespeare,
fue esculpida por Tu boca en el año de Eye in the sky, de Diver Down, de Signals.]
Sé, Dios mío, yo sé,
que aún en Tu mente viaja, al autobus en Short Hills,
mientras proteges su figura frágil, franco-irlandesa,
que desenredarás meticuloso en el teatro principal de Paper Mill,
que será honrada con la Estrella Naciente, que ha de tener agallas, que ganará una beca.]
La conducirás a Nueva York, aún la acompañas; serás papeleta de Gallagin,]
y un programa de estudios intensivos para ella.
Vigilas sus pasos en la cerrada de Broadway.
Mientras, ella piensa -o pensaba-, en la primera vez que decidió abandonarte.
Fue en New Jersey, quinceañera, esa tarde, cuando Michael se declara homosexual,]
y en una supuesta casa Tuya -hecha de manos humanas-, los padres decidieron curarlo.]
"Qué incongruente", susurra, y carga un caramel coffee, inconsciente
de que estás ahí para escrutar el rodaje que sigue.
De tus manos, vienen sus dones,
de Tu elogio, su grácil mirada,
y no es sino a través de la estética divina,
que posee la carnosa sonrisa, la nariz dulce, el brillo castaño.
Todo, por tu amor a ella, o tal vez, por tu amor al mundo,
porque no termina(mos) de admirarla.
No obstante inocente princesa, cursi escritora o espía incitante,
esposa engañada por un cowboy invertido, chica Prada, modelo, altruista en Nicaragua,]
a pesar del desliz de sus senos (en el asiento trasero de un convertible),]
ella es perfecta así, ideal así, enfundada en chocolate blanco, derritiéndome infame,]
con un bikini azul, en California.
Señor,
sé que tienes un plan entre manos,
que ha de esperarle un destino trágico.
Caerá como rayo del tercer cielo,
porque al final, ha de ganarle la soberbia.
Pero por mientras, en lo que pasa, Te ruego
no la quites de mi pantalla, ni de mis sueños.
Es lo que pusiste en mi camino, mi calabacera de regocijo,
al menos, generacionalmente.
Recuerda,
que Audrey Hepburn, Meryl Streep y hasta Winona, se avejentan.
woow genial, me encanta!!!
ResponderEliminares buenisimo, ademas de lo loco que ya se que estas jajajjaaj, la dedicatoria me facina, en serio es muy bueno, me gusto muchicimo!!1
te kiero, un beso!!
Quién crees que se iba a llevar la dedicatoria?...
ResponderEliminarpues la única que soporta mi fijación por esa hermosísima diva...
ay, Dios, qué me ha dado esa mujeeer...
Cuantos años de esto!!
EliminarY la melancolía se apodero de mi, no puede evitar echarme un clavado a este blog después de ver las ultimas publicaciones en FB.
El éxito es tuyo, lo sabes... te quiero!