domingo, 12 de julio de 2009

Wii

Para Omar, mi hermano.

El ímpetu, los ojos desbordados,
los gritos y los saltos del sillón:
"chiiin, nooo, no puede ser,
a ver, reinicia";

no han cambiado.

Sin embargo, hoy ya las formas obedecen,
a una extraña involución hacia el silicio.

Las consolas, los cartuchos, ¿dónde fueron?
¿los botones estridentes, rojo y negro?,
la novedad: morado y gris, ¿dónde han quedado?
¿y ese ritual de esperar horas, pixeleados?.

¿La rudeza del control o la dureza,
de A, B y cruz acompañando los disparos?,
¿de ese Game Over, Finish him, ese Continue...?
¿9, 8, 7...4...2...ese reinicia?

Sólo alcanzo en la repisa un idolillo,
un cíclope ruin que guiña "Wi-fi" dibujando
un halo azul, que es el control, con cable etéreo;
una fuente que amarró sus dos cabezas.

Y me encuentro,
con ese requerimiento de llamarse diferente,
tan niño y tan platino, prodigioso
fulgor que, en dos palabras, da nostalgia:

Press Start o
Nada Cambia.

martes, 7 de julio de 2009

La labor Celestina

Para la tía de Ameyali, la Señorita "X" Bueno.
Arduo oficio, fatiga fecunda,
incesante mostrador de demanda continua,
es el trabajo de la casamentera;
tradicional mujer Celestina.

Eso de pasar recados,
jugar a Cupido y mitigar el ensueño,
recoger la baba que tira el enamorado(a),
no es envestidura conferida a cualquiera.
Hay que saber de esas cosas
que jamás serán dichas,
y sin embargo, se ven:
ella, viendo el teléfono buscando
el mensaje que le dice "yo te quiero";
él, llamando sin encontrarla,
suspirando desilusión tras el aviso:
"...no está, tú crees, acaba de salir".

La Celestina recibe al Prometeo
cuando pasadas diez y media va a dejar a Pandora.
Sabe más de él , de lo que él mismo sabe:
de qué número calza,
y que padeció en el pasado,
el cáncer de decepción amorosa.

A veces La Celestina se enamora,
más que los mismos enamorados;
repuntea sus lágrimas en ojos ajenos,
y cura sus fiebres, auscultando las propias.

Yo vi en mi Celestina cierto apego,
tímido y hasta casi cariñoso,
como si gozara mi encuentro con la amada,
viendo el romance de lejos,
mas haciéndolo propio.


miércoles, 1 de julio de 2009

Heriberto Frías, 826

El olor cancerígeno en las calles,
como olor a pescado,
moja mis zapatos de tránsito
y mi asistencia remota.
La pesadumbre del saco morado
enviste con alivio mi espalda de quiropráctico:
¡émula de la llama!
Y la propaganda celestial:
el blancoazul, el tricolor,
el sol azteca;
la estrella, mejor amiga de los pollos.
¿Cómo puede un vendedor de álgebra en CD-ROM
-factor común, polinomio, máximo común divisor
ahorre hoy, hasta ochocientos pesos,
sí, ochocientos pesos-
encontrarse tan tranquilo?
Si esta ciudad ya rebasó la mercadería,
la camaradería,
y el desteñimiento de los anuncios para tacos de guisado.
¡Esclavos todos,
esclavos de reproductores eme-pe-cuatro, esclavos¡
Tlamaltinimes pragmáticos,
como olor a peróxido;
the great pretender en la parada de autobús de Gabriel Mancera,
tánatos involuntario.
Si estos dioramas celestinos, a media calle,
no fueran cárcel,
¿sería entonces, acaso un dandy muerto de ensueño?
Si todas las grietas no lastimaran,
o los manchones en las aceras, no fueran preguntas,
¿seguiría siendo un donjuán?

lunes, 29 de junio de 2009

La canción de amor de Siegfried Andre Den Boer Kramer

Para T.S. Eliot
Vamos,
tú encarnada;

yo forzado,
a las once de la mañana
bajo otra nube de cigarro mentol,

entre los tantos detectores de sismos, las impresoras, la caoba sintética...
cuando he de extenderme como un señuelo de baratijas,
como una sombra que sigue cantando
sin nominarse;
cuando somos otro retrato más de los extintores
y parecemos floreros.

Vamos,
a fingir que trabajamos en esta oficina,

con vista al mercado, al centro cultural más a la izquierda,
desvelados por la difícil situación del domingo pasado,
cubiertos de aserrín,
de conchas de ostracismo.

Vamos
-debo insistir que no juegues. Me desquicias-.
Vamos.
No me digas, ¿de qué demonios me estás hablando?
Vamos,
escuchemos esa canción que tanto te gusta.

Estábamos en el pasillo desierto
y eran como las cinco para las diez.
Todos deben llegar a su hora, mas llegan
pasadas las once, y lo sabemos.

Vamos.

Te la pasabas escuchando esa canción, lo sabes,
una y otra vez, como tantísimas otras,
hasta que me fue imposible decir injustamente lo que resiento.

Hubiera valido la pena
aprender a mentarte la madre,
mas limité a volver otra mirada a la ventana:
los ocasos, las callejuelas, los zaguanes salpicados...

Y te decía:

"me estoy arrancado la corbata
para ver si luego te la comes,
putilla de rubor helado;
a ver si luego,
como se comió a Isadora Duncan
una bufanda"

Tus dientes mal entintados:
"Hey nicotina ven,
revienta la perla"

frontando tu hocico en la pantalla principal,
artrítica abre
Reproductor de Windows Media,

evádeme mientras trabajo,
anda,

evade,
que tienes más de unos cincuenta

y ambos sabemos
que ya no puedes afrontarlo.
Evade,

que la vejez te vence;
vence a la vejez.

Porque lo he escuchado
-¿tú no?- (su canto),

como una inyección de tinta en las sirenas.

"No era eso lo que quise decir, no,
no fue precisamente, no es que
esa canción me desespere, es sólo que..."

político, cauto, asaz, meticuloso,
yo también descubrí que no era Hamlet, Príncipe de Dinamarca,
ni el Príncipe de Astrurias, ni el de la Bella y la Bestia.
No era Lázaro recién salido de entre los muertos.
Era él,
y es por eso que te odiaba tanto.
Porque tú, sin saberlo, me volviste cortesano acudiente,
por ser mi manual predilecto de Anatomía,
de oncología,
de diseños coloridos,
de nervaduras,
de lupus.

Acordes, letras, tablaturas para guitarras,
miles de portadas pálidas en bazares y porcelanas

para terminar al diez para las once volviendo a extenuarme:
Holanda, 1971, Fórmula V
Ayúdame
que estoy por enrollarme en esta bola que se llama universo,
Help! Ayúdame
como si a fin de cuentas hubiese valido la pena,
como si te conociera de siempre,
Help! Ayúdame
que la migraña ha hincado sus dientes y dicho,
he de olvidarme
de aquel fracaso,
de aquel fracaso,
Help! Ayúdame
que me llamo Tony Ronald, y ya nadie me recuerda.

Indispensables:

viernes, 26 de junio de 2009

Ameyali

Mírame, Ameyali,
busco tu nombre en las entrecalles,
taciturno, solemne, desvelando
el tráfico a esta hora de comida.

Mírame Ameyali
encontrándote en anaqueles,
deteniéndome en los puestos de dulces,
soleando a los niños con monedas de a diez,
atropellando los ejes,
rayando esperanza,
repasando cada sede
de cada Secretaría de Estado.

Mírame así, trajeado,
reflejo de un marmóleo sueño de ignominia,
empapado por eso del día internacional de la lluvia.
Perdiendo oportunidades con los zapatos bien boleados,
alfombra y parquet, proyector y madera.

Mírame,
recordándome tu nombre
buscando las arterias de otro
diplomático de carrera,
tan orificio,
tan distinto a mí mismo,
a lo que yo soy,
o de a perdida a lo que era,
¿te acuerdas?...
yéndote a ver
a cientochenta kilómetros por hora
propinándote en el portal
quinientos besos por segundo.

Hoy, casualmente, te he mirado más que nunca,
y es seguro porque no te he visto.
Me he anudado la corbata con la esperanza en medio,
esperando volver a verte.
Temo, sin embargo,
no volvamos a encontrarme.

jueves, 25 de junio de 2009

Memorandum

Reporte de actividad:

Ayer me desvelé prepárandolo todo.
El alma perturbada, todo listo;
capaz de calcularlo tan insumiso, fúrico:
glorioso.
La madre de todos los encuentros;
tan oportuno,
tan perfecto.

No llegué a la junta.
Me enteré de que todo salió,
tal y como lo planeé.

Hubiese sido bueno,
necesario, tal vez es ésa la palabra,
necesario,
estar ahí.

Con el peso del fracaso
en las uñas de los pies,
me dispongo a salir
(a la calle).

E.C.L.

Reporte de actividad:

Hoy vi a un niñito en el ascensor.
Era ínfimo. Un pulgar
recargado contra su padre,
sosteniendo a Wolverine,
a Rey Misterio;
un dios muy pequeño.

Recordé entonces lo que no he vivido
recargado contra mi padre.
Yo sostuve un Buzz Lightyear.
Yo era ínfimo. Ahora descubro,
que no he podido dejar de serlo:
un dios muy pequeño.

E.C.L.

Reporte de actividad:

Hoy encontré una mujer muy alta;
de lo normal, más alta.
De lo deseable, más alta.
No llamó mi atención.

He comprado un par de twinky wonders,
desesperado.
He aprisionado una Cocacolita,
mal asignado.
Y me reitero de dónde viene,
aquel suministro
glúcido.

Ha de venir de la lágrima.
Es ésa, tal vez,
la única respuesta.

Reporte de actividades:

Sonaba en el pasillo, en la oficina,
una canción de Piero
-o de Joan Sebastian,
no recuerdo-.

Hojeaba el periódico de hace dos días:
Irán sigue con sus problemas,
la elección es de lo único que todos hablan,
y el periódico no hablaba de ti,
ni tampoco, de lo mucho que me acuerdo.

El olor a cigarro me hastió por vez primera.
No fue el olor de cigarro en sí, fue
tal vez que ese olor nunca cambia.

Así, no cambia la corbata,
ni la camisa con iniciales de mi padre,
ni la botellita de agua que se rellena en la esquina,
ni la chica de esa esquina, al lado del garrafón,
que me parece encantadora.
No es que sea bonita, bueno, sí lo es,
es sólo que más bien,
se viste muy bonito.
Traía una falda azulmarino el otro día,
como tradicional, como con olanes.
Y unos zapatos muy bonitos,
que la hacían más alta,
como más distinguida.
No sé, como más bonita.

Apenas y le pedí prestada una regla.

Reporte de actividades:

Hoy pensaba robarme un jugo,
nomás por añadirle emoción a la vida.
Pero terminé formándome en la caja,
esperando los millones de comprantes
y buscando el de a cien arrugado
en la bolsa oculta.
Le puse a mi celular veinte pesos de crédito,
y vi la cara de esa señora que atiende el OXXO.
Igual siempre.

Igual,
y en eso somos parecidos.

miércoles, 17 de junio de 2009

El apartamento de mi padre

Percato apartado el apartamento de mi padre.
La nevera amenazante,
con el vaho de los arenques y la leche
.
El sol huele a gas y la cocina,
pliega fantasmas, manchas,
mermelada, ruegos agua,
lagañas, fetos hornillas.
El aceite transpira aceite,
y las tazas, rescoldos labios,
y los ratos, rebaba de Knorr Suiza,
Salsa Magui, Búfalo, mostaza,
mantequilla, el trapeador por los cabellos,
mocos de muebles, la ventana,
pretendiendo ser sincera, el ollín,
con tantas tardes a cuestas, la cortina,
sintiendo el sopor de los pleitos, la mañana,
suicidándose buscando, los tapices.
Colgante el polvo, el baño,
se aleja del bañante arrinconado,
que lame, la jerga,
cubriendo el tupperware, el jabón,
que yace a un lado, el inodoro,
adherido a las rasgaduras, nacaradas,
la toalla,ve que han pasado,
los años, que son muchos, la voz,
encarama, el anciano,
la piel arrugada, la alfombra,
las canas, el suelo envainado,
el cadáver, todo el tiempo,
se remonta, hundiendo el halo,
la televisión, pretende sumarse
entre los juegos,
la tristeza, se cuela por donde se puede.

martes, 16 de junio de 2009

Portrait of a William Carlos Williams

A poet his voice was a cossack used to
be shipyard and whisky screamin´ blue
cuttin´ the yo-
ho, cuttin´ poetic...
Which poet? The poet
that usually use,
or used to rig a word...
Word... (Which word?...)
A
word
&
another
word,
creatin´ dumbell sort of elves
frightenin´
a lady whose thights were appletrees
Agh..., the poet, the one who...
Was his name, his name for real?
or a kind of nick? I mean, the name
was poetry itself...kind of sparkled game...
Name? Which name?
...The name of the thights, the knees,
red wheelbarrow,
the white summer, summer days,
all those things are floatin´, lost on the shore...
Shore? Which shore?
I mean, the shore is a word
as the thight, the knee or the appletree
or that poet, that one,
the one that lost his words-name...
Agh, that poet...
Poet? Which name?
Name? Which poet?

* Footnote: If you didn´t got the game or the name, check this out:
"Portrait of a lady", by William Carlos Williams

Retrato de un William Carlos Williams

Este poeta suena como un cosaco
de galerón y gritería y aguardiente entre-
cortados.
Poeta, ¿Qué poeta?
El poeta
que amaña
una
palabra
y
otra
palabra,
y así crea sus duendes bobos,
más aterradores
que una dama cuyos muslos son manzanos...
¡Ajá! Ese poeta, ése...
¿llevaría puesto su verdadero nombre?
...¿o prefiere la abreviatura?
Y es que fue el nombre
de la poesía misma...una especie de juego.
¿Qué nombre?
el de los tobillos,
la carreta roja,
la mujer manzano,
los días blancos, días de verano,
ondulantes todos sobre una playa.
¿Qué playa?
No sé...la palabra playa,
o la palabra manzano,
o el poeta que pierde su nombre,
también hecho de palabras...
¡Ajá! Ese poeta...
¿Poeta?, ¿qué nombre?,
¿Nombre?, ¿qué poeta?

A manera de Postdata: Si no entendieron nada, conviene echen un "ojaldre" a:
Poemas de William Carlos Williams

Camino al metro

Camino al metro, de mañana, se eterniza;
tarde parece esta mañana que voy tarde;
en la cabeza, retraíla de mi padre,
turba insolente en las aceras, vigoriza.

Enjuagar ojos, sacar boleto, percatarse
de la herejía tan mañana, de la ciudad insoluble;
de tamaño atropello a una deidad hecha de azufre,
de estómago alebrestado, de cigoto, de aletearse.

Lengua cúprica es napalm, escupiente homicidio
égloga herida, pobre garra, Juan Granadero,
gorgojo indolente, malagüero, cansino suicidio,
Eje del mal, partido viejo, metrallero.

Te cuento penas, traje de calle, a tiempos pienso,
en la justicia, tal vez llegue, paladar sesgo;
lo veo en los fierros, en los monstruos, en incienso,
que no soy él, y sin embargo, me parezco.

sábado, 13 de junio de 2009

Cursilería (vistiendo un diseño de Jorge Cuesta)

Hurdido del insomnio, siento el dueño
cenit de medianoche, el hambre, el sueño:
mano que sombra extiende;
raigambre de pesares, pensamientos,
de tu carroña en mí, entre miramientos
que sólo un dios entiende.

Desnudo ante el temor, vival vigía,
desenterré el poema, ruego espía
que cubre el mar recuerdo;
tratóse de una noche de palabras,
trigueñas, tormentosas, malogradas
de algún rapaz acuerdo.

Mas nada recordé, poco venía
a despobladas tumbas, que vacías,
te evocaban finita;
por ende, re-escribí tus hierros ojos,
encantadoras mañas, hiel despojo
de atmósfera bendita.

Y te ensañaste luz, te hiciste pura,
un hoyo en la ballesta, una locura,
un estertor marmóreo.
Volteaba a verte santa, fiel, silente,
beso divino y vil, envidia ausente,
bebida en tiernos óleos.

Te fuiste condenándome al silicio,
me mata el frío en tu cuello, pierdo el quicio;
¿no ves, mis mundos tristes?
Mas otro sol que pasa y nada avisa,
jugando a señalar nuestra pesquisa,
susurra que no existes.

domingo, 7 de junio de 2009

Fado

Melancohólico.
Borracho de recuerdo,
poco expectante, mas sutil,
más bien maltrecho,
entre la bruma que expidieron los anhelos,
te escuchaba anoche, Teresa Salgueiro,
muy atento a la noche, más atento a Teresa,
adhiriendo la tinta a la punta de tu lengua,
desgarbando la camisa,
aflojando la corbata,
componiendo en página aérea,
otra oda, ya sabes,
no menos perfecta
que tu sonrisa veloz,
que tus bífidos ojos,
que el paladar con el que rompes rosacruces.
Una sonata por tus manos,
¡ah, tus manos...!
esas medusas tan venales que transtornan
a la cantante Teresa Salgueiro en mi Teresa,
a la Teresa en Edith Piaf, en María Callas,
a todas juntas en la tendencia más mía esta noche.

Hojaldre,
que despega sus brillos del MP3, que evoluciona;
permutación
de los saltos que pisaron los vallados de mi cráneo,
Teresa,
es Teresa Salgueiro que es más noche, y que fue
anoche
cuando decidimos, en forma cabal, me volviera loco.

No fue sencillo acostar a la niña, Teresa,
mucho menos lo fue, pensándote cantar,
y lo fue mucho menos, acostarla enterrada.

No es tan simple llorarla...
...es...la cuna vacía,
es...vestirla inherte,
es...corona de flores.

Coimbra, modinha,
muere, mi niña,
coimbra, modinha,
susurra, Teresa.

La noche que se fue la niña,
escuchábamos Amália Rodrígues.
Hoy Teresa Salgueiro canta, contempla,
la cunita enervada, la estructura inasible.
Yo quería heredarle "As brumas do futuro"...
pobre niñita...no llegaba a dos años,
pobre, Teresa,... se llamaba Paloma.
Hoy el llanto Teresa, es un camino a tu rostro,
pienso en ti todo el día, me imagino tortuoso.

Y sin levantarme me arrastro,
y sin arrastrarme, hago el día...
Desayuno Teresa, almuerzo Salgueiro,
Madredeus comida,
"O Pastor" en la cena.
Balbuceo en portugués y más cansado,
Desayuno Teresa, almuerzo Salgueiro,
Madredeus comida,
"O Pastor" en la cena.
Desayuno Teresa...
na, na, na-na, na,na, ná...
portugués en la cena.

Los violines, mi niña
es sentir cómo quema la garganta, resbalando
los violines, Teresa,
aparece el oporto hecho consciencia,
los violines, los violines,
se hace hora niña de morir, ya se hace hora.

Esta noche cantas,
Teresa Salgueiro,
esta noche invoco,
el amor, el lamento,
esta noche ceniza
de fantasía,
dolor y pecado,
esta noche, Teresa,
todo no sé si existe,
esta noche, Teresa,
lo que existe es más triste,
esta noche, Teresa,
dolor y pecado,
esta noche, Teresa,
lo más triste es un fado.

El Pasante

Transita, pretende, paseante un pasante,
recorriendo esquelas, esquivo y transeúnte;
de oscuridad seria, pasante y paseante,
es voraz entelequia, es mañana sin nombre.
Ominoso, serio, transeúnte y pasante,
un alfil sugestivo abrazado a otro sobre.
Recuerdo guardado de un fuego deseante,
el juego anhelado, marmóleo, escalante.
Trafica los ojos, transeúnte paseante,
amaña ruidoso, tu gótica fuente.
Cópulas doradas, mañana que cierne,
épocas espesas, palmeras que mienten.
Exhaustivo pensar, de límpidas sienes,
estela caduca, hoy he visto tu frente.
No eres más que otro ruin, un poquito más fuerte,
no eres vario, eres fin, de caduco semblante.
Fuiste émula azar, escogido transeúnte,
arquetipo fugaz, de otros miles pasantes,
más paseantes, deseantes, símiles anhelantes.

jueves, 4 de junio de 2009

Un Borges enamorado


Para Julia,
que a veces se siente pequeña, líquen,
como una pulgarcita enamorada.


Un Borges enamorado,
sutil, sol y pretendiente,
ha de encantar a las suegras en lugar de a sus mujeres.

Toma el té y juega cricket:
y sabe decir "te quiero" en ocho idiomas
con sus variantes respectivas de filigrana,
alabando astros viperinos en esperanto, fenicio y sueco.

En toda ocasión prudente,
fulguran los murmuros a su paso:
¡cuánto sabe!, ¿ya viste?,
dice la Reina que lo ama,
qué joven...qué elocuencia...qué manjar...

A los tres años se sabía,
los nombres originales, los fundantes,
que le impuso la Trinidad a lo cósico, lo existente.

Un cienpiés solitario,
pecador, de tan solemne
lo han de apodar el laureado;

pero son otros, los aquellos
que le dicen bicho raro,
teto, nerd o hasta bizarro,
como patina inútil que le sobaja la existencia por un rato.

Un Borges enamorado
jamás pisará un antro.

Le gustan los versos del parque,
hablar de clepsidras y flores,
admirar a Giotto y Giordano,
y cortejar usando al Dante.

No dudo que prefiera
el beso candencioso, dulce;
ruin y desconsiderado,
al desborde feromónico de la otra noche.

Toma la fémina mano
con su ruin, tentáculo frío,
llamándola Terpsícore,
o Artemisa, "de cariño".

Si va al cine no abraza,
pero sí habla de Klaus Kinski.

Una salida perfecta:
concierto de Günter Herzog.
Y mientras comen un helado,
habla de alephs y heresiarcas,
de cuánto ama los tigres,
las mariposas, los ríos
y todo lo heraclitiano...

qué significa infinito,
laberinto, tiempo o culebra.

No hay series televisivas por la noche,
escucha a Wagner, a Yo-yo má
en los bordes fonográficos de su archivo insondable.

Un Borges enamorado
viste de saco, corbata,
chaleco y ramo de flores.

No conoce el Abercrombie,
ni el Hilfigher,
tal vez, tampoco lo que es ser joven.

En lugar de serenata,
es capaz de leer a Ruben Darío en aquel portón lluvioso,
enfatizando los nombres griegos,
arguyendo la pronunciación de Alfonso Reyes,
o su frase favorita de "Las Tristes":

parve, liber in urbis...

En la playa, traza con una ramita

Ἔρως

y habla sobre Ezra Pound,
sobre Faulkner y Nathaniel Hawthorne.

Puede hacer mil poemas

(unos mejores que otros)

todos bellos y repletos,
de mil cosas que poco entenderías, que pocos saben.

Y serás tú, en su cábala bendita,
el centro numerológico y perfecto,
del i-ching, la runa favorita,
de un códice, tornada profecía.

Un Borges enamorado,
te mirará con ojos llorosos,
como medallones lamentables.

Te dirá con acento gaucho,
emulando el compás de la vihuela de su amado Martín Fierro,
que te ama visceralmente,
y le dirás que ya te aburriste,
que no hallabas cómo cortarlo.

Él se ha de aferrar a su libro,
preparando el mentón para el papel
y tú, con más lástima que cariño,
sobarás su espalda
y susurrarás:
hay muchas chicas, Georgie boy, hay muchas chicas.

Y cuando veas que en la calle se aleja,
sabrás que no lo mereces,
y te ahogarás, pensando con la garganta,
que él te hizo una musa que nunca fuiste.
Que no ha de volver a verte,
porque se hundirá en sus libros,
en sus astros, en sus misterios.
Que no quedará más espacio
en su mente memoriosa, cual Funes,
ni en su río eterno que reencarna,
ni en su amplísima biblioteca de Babel,
para alguna fotografía tuya.

Y tras algún suspiro,
correrás a los brazos de un imbécil,
sabiéndote maldita a ratos:
no habrá laberinto, mariposa,
no habrá alfil,
no habrá Ulises, Afrodita,
no habrá ciclos,
no habrá relojes de arena,
no habrá cuentos policiales,
no habrá pilares helénicos,
no habrá,

otro Borges enamorado.

lunes, 25 de mayo de 2009

Aquella tarde en Tlatelolco

Azucena en protesta. Memorial del `68, Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco Ciudad de México.

Para Azucena,nuevamente.
Las calzadas cíclicas se rompen,
al estruendo de los vidrios más opacos.
Esmerilados ruines, palpándonos insumisos,
al fondo de la zona arquitectónica en gritería,
y al otro fondo, el corredor, la niña, el paso
desnivel, cubren la yunta en llamas,
lográndola ventana.
Opacados estamos, pequeña, o nos opacamos,
al fulgor de los tirantes grisácesos,
guiñapos de mis viejos pensamientos,
títeres de tus pensares más nuevos,
y figurines de mónadas anteriores.
Hoy,
no somos más que afiches en otra
historiorafía que se deslava.
Hoy,
cubiertos de un aura de protesta que huele a viejo,
a esmog, a rosa con negro, a un amarillo desteñido;
nos limitamos a integrar el ciclo antiguo.
Hoy suturamos el fondo de otra fotografía
(también, en blanco y negro),
a manera de memorial,
mientras los edificios susurran los surcos de nuestras sombras,
y sólo charlamos, ya no de mítines, ni del país extraño,
ni de la Marcha del Silencio,
ni de la Isaac Ochoterrena,
ni del viejo maestro, ni de la joven maestra,
que un día nos enamoraron.
Platicamos del elotero y los columpios, del automóvil modificado,
del viejo Edgardo y los torrentes de la vida,
del sol y de su origen de sol, a las seis de la tarde.
Y recargada soñándote más vieja, un click del obturador,
gustó de hacerte frente.
¡Oh, pequeña prisionera del Valle de México!
Disípate ahora,
de mis viejos pensamientos.
Sólo desaparece otro momento,
para empeñarme en siempre recordarte.
En otra tarde, como éstas, hecha polvo
de tanto recordar aquellas tardes,
de no alcanzar el paso del sesentayocho a las espaldas,
de la vida por delante,
del sueño a cuestas y el ensueño a un lado.
Buscaré ese otro perfil que nos adorne
la encantadora silueta que a veces miro, tan pequeña,
pasar por nuestras fotografías,
de aquella tarde,
en Tlatelolco.

viernes, 22 de mayo de 2009

Estados alterados (una reseña)


Altered States (1980). Dir. Ken Rusell.

La tarde que vimos Altered States, de Ken Russell,
nos abotagamos en la biblioteca, frente a la tevé de pantalla grande,
dispuestos a perder la tarde, apagados, delirium trémens.
Un trío de hombres primitivos... y una pequeña adherible,
pretendiendo divisar el funcionamiento de la videocasetera:
no se oye, todavía no se oye.
No, ya casi.
No, aún no.
Ya. Sí. Ya...
Abría la película:
Kalaumari callaba las multitudes -"sht, al rato comentamos, al ratito, comentamos",)
Azucena se preguntaba,
qué haría aquella tarde en el recinto,
rodeada de tripártitos locos, de tres especies en un día más bien loco,)
de arquitecturas soleadas, de ensueños más vacíos,
viendo la película más loca, que esa tarde desquiciada podíamos haber encontrado. )
Kalaumari la tenía en su casa, según, la compró su padre.
La película era lo de menos, tal como dijo "El Ruso",
dispuesto a desenredar un cigarro y menear la frente, unido a la afasia de cuatro cuerpos.)
Yo, ya la había visto. Como hace cinco años.
Poco recordaba el todo, porque les dije, que tenía limitaciones
de producción,
que se hacen notorias, con el paso de los años que no rebobinan,
en reproducción.
Líneas saltarinas.
Hay que intentar moverle el tracking.
Llega el dividí y uno se olvida,
de tantas y tantas cosas.
Sobre el filme:
era la historia de un profesor introducido en un tanque ascético,
exteriorizando los deídos de la mente, los vericuetos
-ir y venir-;
y ponía los ojos en sepia, y alucinaba...
un panorama en tulipanes, una cabra con cientos de ojos
una daga que tiñe todo de sangre,
fetos,
partículas de luz,
ablación de la muerte propia.
Manchones de razas cósmicas.
El holocausto diario de un matrimonio psicotrópico,
sinfín de referencias religiosas, una sonrisa prófana,
un peludo intento "thriller" que degollaba un becerro y probaba su sangre,)
la grieta,
que abría la puerta a otros tiempos y mundos, y un enredo incurable)
sobre drogas sanguinolientas de Chihuahua.
Una regresión al hombre primitivo,
ese avatarismo, común en el cine gringo:
el hombre que se convierte lentamente, en "nueva carne"
(la Mosca, el alien, el hombre lobo, el terror orgánico y el cyborg).
Para su tiempo, es buena, es buena...
Hasta eso está bien la película,
¿No qué comentábamos hasta el final?, ¿qué fregados?
¡No me gustó el final!
¿¿¿¿qué chingáos es eso????
Nos divertimos, hasta eso.
Cada quien en su tanque, alterados todos.

lunes, 18 de mayo de 2009

En memoria de Benedetti (o en la memoria de...)


Usted no sabe qué sola va a quedar mi muerte
sin
su
vida.
-Mario Benedetti
Abrí el periódico esta mañana:
Benedetti estaba muerto.
Me enfrasqué en tu mirada,
otra vez,
y en la de Benedetti:
la mirada más nuestra.

Descubrí cómo morimos
al compás del morir Benedetti;
cómo mueren nuestras manos
al compás de la muerte misma,
que es otra página que nos mata.

No me gusta recordarte
porque eres grande,
como Benedetti,
pero tu muerte no es sorpresa,
ni me sorprende con sonrisas.

Por el contrario, tu mirada,
menos anciana y traviesa
es el rescoldo de otra vida,
Compañera
que trastabilló la nota de divorcio.

Encontrarás miles de amores
amor mío,
más amorosos,
mas no más grandes,
que el amor más mío,
que Benedetti,
que su amor o sus poemas de amor;
amores llenos de amores
pero menos llenos que los aquellos,
y cuando les sea necesario,
menos histéricos, más palpables;
mejores por menos dolor, tal vez:
amores sin mal de amores

No encontrarás otro poeta;
no habrá otro Benedetti.

Algo se escribe
cada vez que el poeta
se muere
o cada que expira
el poeta corazón,
o en ocasiones,
cuando muere en vida,
o cuando queda vivo,
anhelándola
muerte.

viernes, 15 de mayo de 2009

Pimientillos rojos, picosos, calientes


Porque todos tenemos superhéroes favoritos.

Cuando se es niño se piensa que uno es el otro,
y por eso se construyen necesidades fantásticas
así como otras necedades.
Se puede ser bombero o ser pirata,
o ser el cuentagotas o el termómetro o la puerta de salida,
o serlo todo, híbrido de palabras que no se le dicen a nadie,
mas se atrapan en la más niña de las imaginaciones.
Yo ansiaba ser un astro que utilizara el cabello, como hasta la cintura)
y usara trusas con botas mineras,
vistiendo sólo mi torso con algunos tatuajes ralos.
Y saltaba sobre la cama, hondeando la más portentosa guitarra del aire)
elucubrando el grito del público, lanzándome hacia la masa etérea,
para caer en esa cama cómplice que de súbito me canonizaba.
Y quería tener un sombrero de copa con mis trusas y mis botas mineras,)
y me gustaba cantar que los hombres de verdad no matan coyotes,
que las chicas de escuelas católicas son las que mejor saben,
o que la vida estaba en otra parte, buscando compañía de una noche...)
y no sabía ni lo que cantaba, porque ni entendía, pero feliz que cantaba,)
con mis tatuajes falsos y mis botas pequeñas, y mi yo semidesnudo
que no salía del baño.
Y a ratos me gustaba pelear como un valiente,
siendo el más vituperado de los niños de la escuela:
fight like a brave
don't be a slave

no one can tell you

you've got to be afraid
y yo era poderoso, y el centro y el todo,
y se terminaban mis días uniformados.
Y me iba donde un puente peatonal y me decía,
take me to the place I love,
tell me other way...yeh-ieh-eh-eh
y era melancólico los días que no era tremendo.
Y ahora no concibo cómo no han pasado esos días,
cómo no he llegado a la madurez y a veces quisiera
ser tan sólo otra vez correoso, con el cabello a la cintura,
tatuajes, botas mineras y tan sólo una trusa,
y cantar a las multitudes, en la melancolía del bajo más perfecto:)
Where I go, I, just don´t know
but I just know I have to take it slow-uoh

jueves, 14 de mayo de 2009

L'esprit de l'escalier


Per Azucenne. Ma petite, Azucenne.

El hubiera no existe, deja de existir,
cuando existe un déjà vu.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Colombófilo


I
Tras hecatombe radioactiva, no quedan las cucarachas,
quedan palomas, palomas te digo,
porque se las han ingeniado ya siglos,
para estar entre nostros sin estarlo, te digo,
para curiosear entre los ámbitos humanos,
escuchándolo todo y aprendiendo a querernos,
hasta que deja de servirles una civilización cruenta,
que las desecha y repliega, a pieles de plazuelas,
y es entonces, te digo, es ese rudo instante entonces,
el porqué las palomas vuelan.
II
Caminé por la vereda de las palomas,
y me sentí como siempre.
Es decir, como paloma:
un poco estúpido, meneando la cabeza,
aparentando que en el fondo no soy más inteligente,
cuando hago a través de mi mirada roja con negro,
un riguroso estudio de la condición humana, arquitectura
y migajas de pan. Un estudio sin método,
pero sí guardando las alas, un pie detrás del otro,
estirando el cuello, de atrás adelante y atrás, adelante.
Y los niños me miraban, sí, los niños,
y se me antojaron infelices a futuro
por lo que quise divertirlos, en un intento pueril
volando de un lado al otro, dejándome perseguir.
Y me pregunté por qué los adultos no persiguen
sólo miran, hundidos de rabia tirando colillas
sólo miran
a las palomas, deseando patearlas,
asqueados las pasan de largo.
III
La reina de belleza que se corona,
estableciendo un Miss equis o yé en la esquina,
sonriendo eterna, hondeando la mano,
no sabe que se parece
no, no lo sabe,
a esa paloma mía, que me dieron en una tienda
de artículos religiosos y libros para niños.
Las dos son palomas que se yerguen,
orgullosas,
extendiendo sus alas, en fondo oscuro,
blancas tan blancas, que se presumen
inalcanzables. Féminas libres, libres y bellas.
Y pienso que así, así no son las palomas...
somos seres duros, con alas esquirlas
manchadas de ollín y chicles vagabundos,
con primaveras pasadas, grises en calles grises,
rodeadas de caca paloma, siendo vistas por todos,
como caca de paloma,
escondiéndose del calentamiento global,
del calentamiento social
y de la crisis.
IV
Hoy llegué a mi techo de paloma hecho paloma
y vi que hay un techo, que se llama pecho de paloma,
y vi las palomas, hechas en su techo.
Y descubrì que es, hasta eso, divertido
ser animal híbrido, que brilla morado a ratos,
que se tiñe de verde, sólo al mirarlo
muy, muy de cerca.
Y oculto ahí, en los campanarios de mí mismo,
en el alfeizar desgajado de azotea,
le pregunté a las palomas si sabían,
que eran demasiado famosas, para vivir de las migajas.
Prince grabó, When doves cry,
José, José, Gavilán o paloma,
y el hippie porta la huella de una paloma,
y el papa soltaba palomas en sus visitas,
y hay un jabón con paloma eslogan,
y la Comisión de Derechos Humanos, tiene una palomita,
y paloma es el signo de Amistad Cristiana,
y también un tiempo, de Amnistía Internacional.
Y las palomas no saben.
No, no lo saben.
Icono de libertad, pureza, vida
viven en el encierro, sucias, en una vida
que me gusta infrahumana, mas poca vida.
V
Ayer te llame paloma,
perfecta paloma mía,
y hoy eres tan sólo recuerdo,
del sonido que alzaste al vuelo.
Yo soy el niño que vuela,
detrás de ti, paloma
inalcanzable.
VI
Yo creo,
que a Dios le gustan las palomas:

Noé soltó un cuervo,
para ver si el arca había aparcado.
Dios regresa una paloma
con una rama de olivo, en el pico.
Una paloma baja, en el bautizo del Cristo,
Éste es, mi Hijo amado,
en el que tengo complascencia.
A lo mejor, a la imagen de una paloma,
Dios hizo a los seres humanos:
ambos podrían vivir, a Su Imagen y Semejanza,
pero no, siguen en las plazas,
comiéndose las migajas,
de otros un poco más torpes.
VII
Vuela, vuela, palomita,
viajando en los tendederos,
búrlate de lo que ves,
mientras cruzas cinco cielos,
VIII
Paloma: sust.
pragmática de la ironía,
mientras se pasea por inercia,
a través de una Alameda.

Poema surrealista de Ameyali y Oquendo de Amat


Cortesìa, de Vicente Rojo.

La dedicatoria es obvia:
para Ameyali, con todo cariño.

Ameyali es un dulce paraguas que sobresale entre los campos de sombrilla)
porque así percibo la mascarada de luchadores cuando se inundan mis maderas rotas)
como de felpa abanderadas con agridulce
al llenarse de arena en los zapatos
Estupefacientes divertidos y desamores bucólicos
tus ojos palomas se divierten al circular el Centro
preguntando dónde maples quedan líneas hojas hostiles
las tropicales bicentenarias de otros ratos menos lánguidos
y te respondo febril que quién sabe peniscilina no me importa
Aprovéchate mejor de café invitación.



domingo, 10 de mayo de 2009

Para mamá, en su día


Un día, cuando niño, usé una botella de Domecq y la cubrí de bolitas de papel. A eso le llamé "florero",
y se lo regalé a mamá. Hoy no encontré una botella de Domecq, pero sí algunas palabras.

Le hace falta una licuadora al batir la cocina entera, señora.
Y presumo con todo ahínco que la considero histérica en pleno.
Grita y me mira desafiante, repitiendo, que el recibo de luz
ha llegado a llegar a más de dos mil pesos,
o si estoy operado del cerebro, en su defecto, o ese "en qué estabas pensando". )

Vive en juegos de refranes y museos de refractarios;
la cocina no es su fuerte, pero eso sí, sabe que amo las sopas,
tanto como nuestras convesaciones.

Ante el plato humeante me dice,
"un día buscarás tu propia mujer para que te haga sopa"
(en medio de su voz, una especie de futuro recuerdo,
del hombre de bien que siempre me ha soñado),
y adereza con su impaciencia, la elegía de los retornos.

Detesta que escuche Ac/Dc a todo volumen.
Ella le gusta más Joan Baez, o en su defecto, Jefferson Airplane.

Cuando avienta sus zapatos y se tira al piso,
me hace recordar que nadie le enseñó modales,
o lo bien que nos hace el olvidarlos esas tardes
en que la vida perra nos ha arrancado mucho.

No entiendo cómo parece saberlo todo. Absolutamente, todo.
Como si tuviera el superpoder de divisar una radiografía de mis días,
a través de mi boca postura.
Una pitonisa entregada al brebaje de los suelos relucientes,
a los baños que huelen a limpio, al reloj atragantador del hijo más nocturno,)
fincada en la oración y en el estudio bíblico,
espera, para menearme las buenas noches con el rostro.
Teóloga de cabecera y filósofa de cómoda,
me pregunto si existen ocasiones en que se recuerde,
en ese Acapulco de los años sesenta, en esa motocicleta de los setenta,)
en los mítines de protesta, con el cabello a la Janis Joplin,
en un accidente automovilístico que casi le quita la vida.

Yo edípico niño, le decía: "de grande me voy a casar contigo",
y a punto de adulto, ya Edipo sin ojos, me pregunto
si he de conocer mujer alguna, de la fuerza que tiene mi madre.

Se solicita Azucena

De edad indefinida y niñez eterna.
Mucho cerebro, corazón mayor.
Disponibilidad de horario, para amar en todo tiempo,
sobretodo a la vida, aunque juegue con ella a las patadas.
Medida estrecha (es decir tamaño, pequeño (S),
ojos grandes y sonrisa inmensa, pero compacta en el todo;
tan pequeña como para ocurrírsele, las ideas más grandes).
Intensa. Habil en el grito o en la multiplicación de letras,
(i.e.: Elooooooooooooooy!)
en la generación espontánea de placeres,
y en la humildad de reconocer en otros, la facultad de dar consejos.
Leal a sus cariños y siempre lista para ofrecer abrazos.
Que jamás pierda el anhelo de extrañarlo a uno,
así el tiempo que no lo haya visto, sea tan sólo una semana.
Curiosa. Debe glosar con mucho porte, moviendo los brazos,
girando mucho, menéandose,
que acaba de leer Las Dionisiacas.
Y debe obsesionarse con el arte, con el arte-fenómeno y el espíritu artístico.)
Apasionarle el dadá, y cuidar la imagen que tiene de Jodorowsky.
Debe entender que la vida es una gran orquesta, y que en ésta,
ella representa un saxofón dulce, mientras otros, somos un cello.
De amplísimo sentido humano, debe sopesar un viaje internacional,
a cambio de hacer lo correcto.
Debe berrear desesperada por lo ridículo, y después partir el cielo a carcajadas.)
Sólo así se sabrá, que es visceral por naturaleza y que su oficio, se llama sentimiento.)
Incapaz de romper un corazón, debe haber aprendido,
que a lo benigno se le antepone el ser honesta.
Deben gustarle las niñas, pero sólo en apariencia perfromativa,
ya que en el fondo es de todos saber, lo mucho que le atrae el sexo aopuesto.)
Debe amar a su hermano, y permitirse fascinarse
con cosas tan pequeñas como ella:
los dientes de león, el camino a casa, un par de pantunflas rosas,
o una fotografía de Enrique Bunbury en la puerta de su habitación.
Debe querer correr desnuda por París, entre flores y dragones,
y horadar la cartulina del cielo, para decir "son estrellitas" cuando la luz se cuele.)
Hábil bailarina, no sólo en el clásico, sino también en el ská.
Y usar vestidos teñidos, y combinaciones estratosféricas,
como un gorrito Manu Chao-styled o pantalones "hágalos usted mismo".
Apoyo incondicional. Mimos en todo tiempo.
Francoparlante, y batallando por un inglés perfecto.

Se reciben solicitudes por correo electrónico, en este domicilio.
0:00 a 3:00 A.M.

sábado, 9 de mayo de 2009

Pesquisa

Su hermano es autista.
Tiene una hermana pequeña, y sus padres nunca están,
y su papá le grita a la madre (como si fuese a golpearla).
Ella es la mujer de la casa.
Hoy recibió una llamada amenazante,
"o nos das dinero o te mato", una cosa así, me contó todo.
Hoy me llevó a su casa.
Vi a su hermano autista, desnudo; corría,
y ella lo perseguía pensando, arreglando mil cosas,
teniendo apenas el tiempo, para sentirse apenada conmigo;
y yo, tratando de ayudarla, pero sin llegar a nada, sirviendo de nada.
Tres segundos de calma, la hermana pequeña ya requiere algo,
cuatro minutos después, el hermano hace ruidos,
y corre hacia mí.
Ella lo regaña en coreano,
y me ayuda a hacer la tarea.
Ella se ve fuerte en su casa,
luego vamos a la plaza, ella va al baño.
Yo la sigo sin que ella se dé cuenta,
y sólo escucho cómo llora:
llora como una niña, como una niña pequeña, tan pequeña que llora...
no es fuerte ni poderosa ni sabia ni lo soporta
sólo llora.
Y cuando le pregunto si está bien,
ella me dice que sí,
y yo le respondo no mames, que mírate, que estás mal.
Ven, sal.
Llórame encima.
Y se derrumba toda ella, se derrumba
con sus dolores, broncas, amores y sentimientos.
Sobre mí, y yo me hago la fuerte, pero en el fondo
me siento rara.
No sé. Me siento rara.

domingo, 3 de mayo de 2009

Instrucciones para entender un poema efímero

De "Poemas Efímeros", el primero poemario de Eloy Caloca Lafont...aparición próxima.
Con previo proselitismo.


1.
Sobre el Post-kitsch y la parodización
El beso no es beso, porque el beso no existe,
tan pronto el torpe osa profanarlo.
Es más bien, beso que esconde,
las armas secretas que nos componen desde Wagner,
un inicuo asomo de sonrisa rutilante.
Antítesis perpetua: amar es combatir,
lo dijo Octavio Paz, y Pat Benattar, después.
Pero en nociones postmodernas,
amar no es combatir, sino un amacombate.
Burla es lágrima, pestaña es lengua,
y el híbrido, un ojo único, que todo mira.
No se traza esa frontera virtual de hilo de media.

2. Sobre la Post-metafísica
Se acabó la orientación, fenomenológica y reflexiva.
Si se habla de Dios, se habla de Dios desde la vida,
del hombre que mira al cielo, antes de desayunar,
y encomienda su día al Hermoso Creador, antes de desenfundar el periódico.)
No me interesa la muerte, dijo el salmista,
más allá de esta muerte en vida,
ni escribo sobre la muerte,
ni escribo desde la muerte.
Me gusta plasmar, tal vez, eso que emana de a diario:
flores plásticas y azules cielos, modificados con PhotoShop,
las implicaciones del nerd, en era hiperconsumista,
¿esa palabra, geek, qué diantres significa?,
qué se siente enamorarse, de otro póster de anaquel,
o la nostalgia por un futuro, o por el simple olor del futuro
pueril, distópico, catastrófico; de a perdida: Los Supersónicos.

3. Sobre la crítica, estética, vanguardia y rebeldía:
Vanguardia, pasa a segundo término,
termino medio o bien cocido,
si el fenómeno-poema ha de cumplir,
su primada misión de diplomacia: critica y rebeldía.
Estética, no te me sientas,
también eres importante, no creas que no, lo eres todo.
Los fenómenos-poema, son ladrillos, al final,
de otra pared estética, que es ladrillo de una más grande,
la de la poética postmoderna (o anti-poética postmoderna, yo diría).

4. Sobre el fin de la dialéctica:
Todo esto es un gran teatro y lo sabemos.
El niño dejó de creer en Santa, ¡ha cumplido los diez!
los padres no lo sabían (convenientemente, no sabían).

¡¡¡Nuevo pacto ficcionario!!!:
los padres se visten de Santa,
el niño se viste de carta.

No hay que luchar contra el sistema, si nos ha de tocar juguete,
y tanto Santa como Marx, son barbones agradables, hasta eso,
que palidecieron, a nivel metarrelato, más allá de los años sesenta.
Modernidad, igual a una turba roja, arrancando una cabeza.
Postmodernidad igual, a "kiddles" en un sofá, calquier mañana de sábado)
comen Kentucky, juegan exbox y toman Coca, pero esperen a que se harten,)
que ellos también saben leer a Vatimo, Kapuscinsky, Althusser y Mattelart.)

5. Sobre la fetichización de los grandes mitos:
Aceptémoslo, juventud, Jim Morrison, John Lennon, Kurt Kobain o el Ché, no vendrán.)
Pero me mandaron decir,
que les traiga unas playeras, llaveros, tenis, posters y fotos de Google,
con nombre y autógrafo, preciosas.
Mis poemas, dice el salmista,

siguen la lógica de Benjamin,
Benjamin primero, Benjamin después, al final también, y más en el medio,)
¿por qué
benjamista?:
La obra de arte en la era, de su reproducibilidad técnica.)
¡Aquí se critica ver
a Ernst, Miró, Dalí, Munch, Van Gogh y Monet,
en cajetillas de Camel, o en portadas de otra libreta!
Los mitos, de ver a los fetiches, les daría diarrea...
Rosa Luxemburgo, golpearía gustosa a Kate Perry.

6. Sobre la presentificación del pasado:
De entrada, ¿qué ganas de ver,
a Morrison, a Lennon, a Kobain y al Ché,
si hace un friego se murieron?
Lo que hoy posee estética y es arte, dice el salmista,
debe obedecer a la crítica de Habermas, y a la sublimación de Freud,)
si es mero placer hedonista, a cambio de un buen varo, cae en ser una falacia.)
Abunda el lugar común que a la escena, se reintegra.
El cadáver maquillado, el argumento reseteado.
La misma historia dos veces, escrita con nombres distintos.)
Nuevos libros adolescentes de vampiros, maguitos, y nuevas cenicientas.)

7. Sobre la ironía:
(Léase con voz de trailer de película):
En la
era de la decepción,
donde las revoluciones, manipuladas por el marketin´, poco funcionan,)
cuando sabemos que nada importa más, si no es rentable,)
que todo "gadget" nos durará, unos pocos meses,
no nos queda otra cosa...
que reírnos un poco, de cuan irónica es esta vida postmoderna.)
Por ejemplo, dice el salmista,

La tarjeta maestra:
Libro de los pasajes, de Walter Benjamin, $ 2909.00
Obras, Vol 1., de Walter Benjamin, $ 709.00 en descuento.
Obras, Vol 2., de Walter Benjamin, $ 709.00 en descuento.
Ver el arte de otra manera...no tiene precio.

8. Sobre lo efímero:
La mayoría de las referencias,
contenidas en un poema, de efímera naturaleza,
son como el video You-Tube.
Nadie la recordará el día de mañana.
Use it and loose it
El poema se autodestruye en unos cuantos meses.
De menos, queda el sabor de boca, y la fe,
de que vienen nuevos poemas efímeros.

9. Sobre la creatividad:
Haga favor de rellenar con letra de molde:

______________________________________________________

Amor de tropos

(Second edit de la primera versión de estudio, perdida tras el incendio de Eloyfiesto Records Ltd.)

para el buen "Gallo", bajo petición cruda, en una madrugada.

Tu vida es el leit motiv de mi vida,
anagnórisis perdida, mas bien envuelta
en la preciada analepsis de pintar primero
ese nexo delicioso, delirante, aliterativo,
que es la prolepsis que tras lágrimas y añicos,
nos condujo al buen camino de perdernos.

Te busqué dormida, sinalefa abducta,
y encontré una metáfora malhecha, muy pueril,
como el retruécano que te compuse la vez aquella,
en la lejana servilleta neobarroca.

Nostalgia nebulosa, epíteto de juventud,
y oximoron sublime, ninfómana virginal.
De cierto, de cierto, os digo, reticencia tortuosa,
que la prosopopeya perecerá,
un día las aceras, dejarán de escandirme tu nombre.

Hipérbole, hipérbatón, hipérreal
mise en abime,
necesidad, de alterar un intertexto,
y de seguir siendo el más pobre de los poetas,
que te esgrima escalando las estrellas.

sábado, 2 de mayo de 2009

Pigmalion

I
Londres, Reino Unido, mayo 2, 2009.
Los técnicos de New Wave Int. Co. aprobaron
y montaron el día de ayer por la tarde,
las 542 cámaras cíclopes que recubrirán desde la próxima semana)
con su traviesa omnipresencia, la Pigmalion Mansion©,
en donde 12 concursantes, por 173 días, mostrarán
su ardua lucha por el conocmiento, a cambio del amor verdadero.
La mansión tiene, 3 jacuzzis, piscina exclusiva y grand class,
salón de lectura y hall de conferencias, espacio neofigurativo
con originales de Duchamp, Botero, Verni y José Luis Cuevas,
y una biblioteca que incluye, quince millones de fascímiles, entre los cuales se encuentran,)
autografiados por Ferlinghetti, Wilde, Bretón y Ruben Darío.
Las chicas podrán disponer, de un acerbo virtual inigualable:
3526 publicaciones diarias, con periódicos, revistas y journals,
acceso directo a los archivos, de cada universidad del mundo, de todo gobierno del mundo, de hemerotecas, de todo el mundo.)
No te pierdas Pigmalion, la próxima semana, a las cuatro de la tarde,
sólo, por vi-eich-uan (Vh1).
II
Las reglas, chicas, serán las siguientes:
yo, el afortunado, Doctor por John Hopkins University, Harvard Univesrsity, y honoris causa, en London School of Economics,)
habiendo culminado Estética, en Irvine, Salamanca y Boloña,
comienzo a cambiarles el nombre, para cada eliminación.
(Y comienza a hacerlo, escribe en etiquetas, My name is:
Penélope, Beatriz, Diótima,
Laura, Perséfone, María,
Solveig, Atenea, Rosario, Clarice, Filotea,
y al final, con el marcador indeleble,
esboza...Silvia-Pla-t-t...)
Expulsaré a cada una, cada semana, si no pasa con las pruebas,
de salvarse, se le otorgará a cada una un libro, con un ensayo de Borges de las Otras Inquisiciones,)
para instalarlas, y cualquier cosa que se ofrezca,
Hermes Chuty, mi mayordomo, ha de mostrarles sus aposentos...
III
Cable Guía, agosto 4, 2009: Se acerca la final de Pigmalion, ¡no te la puedes perder!)
Las "musitas" como el Doctor las llama, se han preparado arduamente,)
por casi 100 días, en una infinidad de temas y materias:
postestructuralismo, marxismo avanzado, epistemología,
filología, teoría crítica, lógica lockiana, aristotélica, humiana, pierciana,)
idealismo hegeliano, pragmatismo y cocina.
Pasando pruebas como explicar la teoría general de los sistemas, en quince minutos,)
una tesis sobre la condición postmoderna, de 100 a 120 páginas,
y escribir un poemario, basándose, tan sólo en Rimbaud y Oquendo de Amat.)
No te pierdas el final de esta reñida competencia.)
IV
Pigmalion, pitch para spot de televisión:
Toma: Doctor y Diótima en el jacuzzi. Discuten El retrato del artista adolescente.)
Secuencia: Diótima y SilviaPlatt peleando, sobre una cama:
discuten quién es mayor, si Habermas o Adorno...
Toma: Perséfone sonriendo,
Toma: Doctor encolerizado, moviendo la cabeza en señal de negación,)
Cortinilla: Pigmalion...4:00 p.m.
V
Memorandum de la Producción de Pigmalion, agosto 3, 2009:
Por causas de salud, Atenea deja el show.
Dolores de cabeza, gritos iracundos,
pretensiones de suicidio.
Favor de comunicarlo a la audiencia, en emisión siguiente,
Gracias.
VI
Pigmalion, Final, transcript de producción:
Doctor:
I know it has been though, and both of you deserve to date my brain, but dear petit
muses,)
I have to take a choice,
and my glances have already chosen a path,
something else to say?
Diotima: I love you and you´re so cute, you know, you´re hot...
Penelope: it would be a post-kitsch and ironic metareference to the sintagmatic line of this show,
if I just hold you, kiss you and tell you, "if you say `mine`, I would say yes" (Joyce).)

La elección es obvia, y el Doctor correrá a besarla.
VII
Todo se cubre de oscuridad,
Vh1 productions, copyright MMIX.

Preludio Primero de J.S. Bach (para Cello)


Proemio.
Viéndote
en torno a los arlequines que prevaricaban,
supongo, te conocí lo suficiente.
No me vengas a negar que en aquella noche,

no nos deseábamos insumisos.
Supimos que de tocarnos, aquel peligro,

-tesura, melancolía, sonrisa, estornudo-
sería al final otro factor que ya de sobra conocemos.
Pretendíamos ser devueltos,
viscosamente delicados,
a una niñez lasciva, como de viento fotográfico,
como de alfil y ministro,
en la probada de trémulas insondables

y de ese impulso de ser rémora en tu cuello.
Embarrándonos,

en el desconocimiento de la noción de cualquier límite,
catando en las manos, el sudor de las miradas.
Adagio.

Me sentí un caballero,
mas en el fondo, pretendía sólo impresionarte.
Pensaba,
que dejar a un lado aquellas mangas
al invitarte entre esas sienes canas que aún no tengo,
era motivo para verte pensando,

lo mucho que te admiro.
Allegro pasé la mano por tu pelo, besé tus pies,
non molto te imagino resurgiendo,

sentado ahora,
tan gustosamente resignado, en espera de otro beso, pálidamente.
-Allegro, suave paso,

suaves tus pasos,
que son pasar mis "me encantas" por tu lóbulo,
que son el soplo en tu barbilla, tomar tu mano...

decir,
"ya es tarde,
mi perla flojonaza".
Silencio.
Se acurrucaba un murmullo cubriendo la mueca,

estirabas los brazos, exhalas,
el susurro lamentaba,
todo eso que no amas.
Silencio.
Algo exhumas,
-
¿sabes por qué es lindo...el cello?
-No tengo (tenerte así es lo que me mata)

...sí...no tengo (tenerte así, lo que me enerva)
....idea...
-tienes...debes abrazarlo,
para poderlo tocar...
-El cello debe ser sincero...
o de menos, dejarse querer.,

es lo poco que de música, yo entiendo.
Coda.
Los tonos disminuyen,

los besos se van gradando,
y entre las fotografías que nos quedaron
se esculpe lo cómplices que fuimos,
bajando de volumen.

martes, 28 de abril de 2009

Biblioteca de Babel


Tlón, Ukbar, Orbis, Tertius,
correspondencia de Herbert Spencer,
la mano que mueve al alfil, y ese alfil cuya mano mueve,
Alejandría, la naturaleza de la mariposa, las manchas del guepardo
el Veda que al Homero que me encuentro, hace inmortal al sumergirlo,
la altura de la almena bizantina, y a cuántos guió Ulises, el prudente,
el fiero Arturo que desnuda, los bosques con su cierzo,
tigres, loterías, la locura y la prisión, omega y cero,
el Informe Brodie, las cajas chinas, los círculos concéntricos de arena,
las tantas traducciones del Quijote, las tardes de los gauchos, Martín Fierro,
la dialéctica del todo, el Dios hexagonal de Blass Pascal, el idealismo de Berkeley,
los ángeles de Swedenborg, las frases de Bacon, el aterrador murmullo de un espejo
...
todo esto y mucho, mucho más...
lo puedes encontrar en Wikipedia.

Farai un vers


Cabalgo y compongo un verso que trate de nada.
O puede ser que no cabalgue, considerando,
que ya nadie cabalga,
(por algo hay transporte urbano, taxis-bicicleta y patines del diablo,
que a veces, cuando son más necesarios, se retacan)
cabalga únicamente, la policía montada,
y de esos ya no hay, salvo en los parques.
Mas cabalga la mente, con todo y nosotros, montados encima,
de cómo sorber un cuello, a cómo hacer un buen poema,
de cómo montar el libro, a jinetear una lana, y de Baudelaire
a Wolverine, y de Gambito a César Vallejo, cuyo verso
se goza, sobretodo en-
cabalgado.
Y paso de cuál estación a hoy en la tarde, de aquella chica a esta otra bronca,
en cabalgata del vagón que mata el tiempo,
siendo el llanero solitario con libreta,
mientras diviso los relojes a galope,
y me esfuerzo en pensar, una vez y otra, siempre solo, en la nada.

lunes, 27 de abril de 2009

Cambalache

Me gustaría en el vil fondo, yo no sé, muy en el fondo, vealo bien
hablar nopal y maguey, pa sentirme mexicano,
sacudirme los discursos y ser prieto como el higo,
nomás pa volver a creer, en eso que llaman mito,
porque trazan, dos que tres, unas lineas paralelas,
que incomodan en su juego, y más al verlas, porque chocan.

Nos parece,
que vivimos orgullosos, de una Patria de monedas,
de estampillas ya muy viejas, que si existe, caballero, ya no sé...

No tuvimos Conney Island, mas Feria en Chapultepec,
no hay pirámide Gizé, pero sí una gran Chichén.
No parimos a Neil Diamond, pero ve a José-José,
y Julissa, en lugar de Doris Day.

¡Nada es igual, todo es mejor,
lo mismo el burro que el buen regidor!

Monumento a la Revolución, artilugio que remite al Arc du triumphe.
Gorostiza se erigió, como el Verlaine de copán,
César Costa, cual Paul Anka del nopal.

Si no llegamos a Ezra Pound, tuvimos Octavio Paz,
y punketos en Portales, que soñaban Edimburgo.
Un Rey Criollo que creó, un Parménides muy beat,
y un Asimov re moreno, que se llama Monsiváis.

No importamos democracia, pero sí la corrupción,
con el guiño de ese Juárez, que a veces, parece Lincoln.
Capitolio mexicano, es el Congreso de la Unión,
no hubo Bon-Jovi, hubo Coda,
no hay The Cure, pero había Fobia.
Juan Rulfo y Yañez fueron, William Faulkner tapatío,
y Sor Juana una versión, gongorina tropical.

Si preguntas por Miami, remitimos Cancun Beach,
y si te gusta Walt Disney, ahí te va nuestro Cri-Crí.
Angélica María, era estilo The Supremes,
y ahora Panda, sustituye a Simple Plan.

domingo, 26 de abril de 2009

Los niños invisibles

Pabellón Rosetto, 1947
Abduct yourself to free the abducted
Ciudad de México, abril 2o, 2009. Sonrisa, original y copia.
Ella se tornó fresca desde que el tono rosado le sucumbió las uñas.
Sonríe.
Yo la filmo.
Hallé heliotropos en su cabello, y nuevas canciones que dotan a sus ojos pequeños,
del flogisto de su pelo azabache, y a la caída de su enredo, de un particular sentido más habitual que litúrgico. )
Igual y hay dragones. Probable. Es cuestión de conseguir levantarle la playera (de Mamma Mia!) que hace buen juego, con todo y el habitual juego, que edifican ya las circunstancias.
Hoy le propiné un par de besos, y hasta eso, fui parte del deleite. Agridulce.
También visité a mi madre. Trae un canario por rostro, y a juzgar por su filmina,
debe hacerme llorar. Mas le conviene.
Ciudad de México, abril 11, 2009. Vi la noticia, de que llegan,
más tarde que temprano,
como en veinte días,
como entre el veinte y cinco, el casi veinte, y el veinte y dos. Y le comentaba a mi madre,
Los niños invisibles.
Se trata de una triada de activistas gringoides, que proyectan una película cuya oscura filmina
se ennegrece de niños negros, con culatas sonoras, con una esclavitud inminente que no va a ningún lado, )
que más bien, ya viene. Son regenteados por un tal, no recuerdo su nombre.
Y a lo mejor y su nombre no importa, como carecen esos niños, todos los niños de nombre.
En Uganda, parece, que viven en Uganda.
Y hoy volví a verla, con los querubines a sus pies y los arbustos en las tapas de los dedos,
y me asió del rostro, y me dio tres besos, y yo fui parte, parte en parte, del deleite.
Y gusté de decir dos o tres cosas. Y me abrí los cielos y las visceras, y me di paz, y paz y calor.
Tú sabes que este corazón altruista, de modales impecables, fue engullido por mi serpiente emplumada.)
Salvaremos a todos los niños, y eso me hace llorar.
México, abril 22. 2009.
Más somero, nos daremos el regalo que guardaron los reyes magos. Ella vuelve y se consterna,
de lo adherido que me tengo, a esta ya vieja pistola.
Su postura es irrelevante, como hermosa. Es una morena inmaculada, que sonríe incesante.
Tan hermosa. Como una proyección rancia, que os turba en el Teresa.
Nos besamos y agitamos, como en el denuedo del soplo. Eso, me hizo llorar.
Y la acompaño, a sacar los trámites correspondientes, para la gran marcha del trío de gringos,
en pos de los niños de Uganda.
Y asiéndome de sus racimos, pretendí verla, demasiado tarde. Y me bastó verle los pies,
besarle el cuello y la iconoplastía. Y a ratos, todavía jugamos.
Mi madre vino al cielo a visitarme, e inmutable, con un pastillero todo hecho de canarios,
me horadó de chocolates, y esquivó el amamantarme. Yo casi lloro, casi.
Abril, 25 y 26 de abril de 2009. Vi la foto dos o tres páginas de verdad no chequé mucho
que se cancela por un hálito de pandemia que se cancela
que la película se vela y que no alcanzan las playeras con aka cuarenta y siete disfrazada de cámara)
ni la gargantilla ni el pin ni la protesta ni el cabello ni los besos ni los ojos mi madre canario
y yo tan lleno de visiones parciales tan hueco tan sinrazón tan sincorazón tan desubicado
y ella inundada de ese maldito maldito entusiasmo
y los niños invisibles siempre invisibles siempre malditos y eternos
tan singulares y pandémicos y enormes y tan negros como malditos y eternos negros
como el entusiasmo que me estalla y el beso que mecánico y medicinal dejé de disfrutar
fue así que miento y que me atraganto
estrangulado por una legión de unos seis mil niños invisibles
que menopáusicos como mi madre vienen al cielo a visitarme
vienen al cielo
y yo sólo lloro
abril 27, creo que 27, sino 28
odio a los niños invisibles
por eso lloro.